
La miopía afecta a un 20 – 30 % de la población. El ojo tiene una longitud mayor de la normal, lo cual provoca que las imágenes de los objetos lejanos queden enfocadas en un plano por delante de la retina y quedan desenfocadas, viendo dichas imágenes borrosas.
La hipermetropía es el defecto visual contrario a la miopía ; es decir, el ojo tiene una longitud menor de lo normal, con lo que la imagen de los objetos
lejanos queda enfocada en un plano por detrás de la retina. También en este caso, las imágenes son vistas de forma borrosa.
Al contrario que la miopía, el ojo hipermétrope ve peor de cerca que de lejos.
Es un defecto refractivo que no depende de la longitud del ojo, sino de su regularidad, es decir, de su esfericidad. Suele coexistir con la miopía o la hipermetropía.
Es un estado ocular que impide el enfoque claro de los objetos que se encuentran cercanos o lejanos. El achatamiento de la córnea en sus polos produce distintos radios de curvatura en el eje del ojo, por lo que cuando la luz llega al ojo, concretamente a la córnea, la imagen obtenida es poco nítida y distorsionada.